INDUDABLEMENTE ES NECESARIO AYUDAR A SU
HIJO DURANTE LOS PRIMEROS AÑOS DE LA ADOLESCENCIA
Los primeros años de la adolescencia suelen
ser una etapa desafiante tanto para los padres como para los hijos. Los padres
a menudo se sienten mal preparados y pueden considerar los años entre los 10 y
los 14 como una etapa que hay que "aguantar hasta que pase".
Sin embargo, las últimas investigaciones
científicas, al igual que el sentido común, nos indican que esta actitud es muy
limitante. Durante los primeros años de la adolescencia, los padres y las
familias pueden ejercer una gran influencia sobre el crecimiento y el
desarrollo de sus niños. No les damos el crédito que merecen
si esperamos demasiado poco de los jovencitos, y nos dejamos de dar crédito
como padres si creemos que no tenemos mucha influencia sobre ellos.
Cada día hay más conciencia de que la
comunicación con los adolescentes puede ser más productiva. Maestros
capacitados y la instrucción basada en las últimas investigaciones científicas,
pueden asegurar que las mejores estrategias educativas y los programas de más alta
calidad alcancen a todos los niños para verdaderamente asegurar que ningún niño
se quede atrás.
No es fácil ser padre de un adolescente
Muchas influencias externas los distraen y
complican nuestros esfuerzos. El cansancio, la ansiedad, la falta de apoyo y
los recursos limitados
pueden complicar nuestras intenciones de ser todo lo que queremos ser para
nuestros hijos. Pero no importa cuáles sean nuestros obstáculos, todos
compartimos una gran meta: Ser los mejores padres para nuestros hijos.
Esperamos que ustedes sientan que éste folleto les ha sido útil en sus
esfuerzos por alcanzar esta meta.
¿Cómo va a cambiar mi hijo entre los 10 y los
14 años de edad?
Todas las personas crecen y cambian a lo
largo de su vida, pero durante los primeros años de la adolescencia, la rapidez
de estos cambios es particularmente evidente. Consideramos que a los 10 años de
edad todavía son niños; pero pensamos que al llegar a los 14 años, ellos son
"casi adultos". Nos da gusto ver los cambios, pero también se nos
hacen un poco difíciles de manejar. Cuando los niños son pequeños, es más fácil
predecir cuándo va a llegar un cambio y que tan
pronto se manifestará. Pero durante los primeros años de la adolescencia, la
relación entre la edad verdadera de un niño o niña y los índices de su
desarrollo se atenúan.

No hay comentarios:
Publicar un comentario