jueves, 27 de febrero de 2014

La necesidad apremiante de generar temas y programas para la comunidad, hablando sobre la drogadicción. En Chavinda.




LAS DROGAS Y EL CEREBRO

Todas las drogas afectan a las neuronas, al cerebro y a la corteza cerebral, la manera en que cada una lo hace, depende de su estructura molecular.
EL OPIO Y SUS DERIVADOS: Como la morfina y la heroína, bloquean la recepción de señales, disminuyendo así la capacidad intelectual, el apetito y la sexualidad; llegan a producir anestesia y sueño profundo, que en caso de sobre dosis, puede provocar la muerte por paro respiratorio.
La heroína es una de las drogas que causa más muertes por sobre dosis ya que produce una fuerte tolerancia y dependencia física y psíquica; además, sus adictos son grupo de alto riesgo en cuanto al SIDA, por compartir jeringas contaminadas.
LA COCAÍNA: Estimula el funcionamiento cerebral durante una o dos horas y da la impresión de espantar el sueño, dar fuerza e incluso estimular el intelecto; no obstante, de manera simultánea bloquea los mecanismos de adaptación y provoca conductas agresivas y delirios como el de persecución o el de grandeza; produce también paranoia y su uso puede provocar cuadros psicóticos permanentes. (Se conoce como Crack a la versión fumable de la cocaína, esta droga puede provocar la muerte en cuestión de meses y es adictiva a la primera probada)
DROGAS PSICODÉLICAS: como el LSD, la mescalina o peyote, la psilocibina o los hongos alucinógenos engañan al cerebro haciéndole creer que existen imágenes, sonidos y colores que en realidad son ilusión. Los viajes son incontrolables y puede ser bellos o de pesadilla y conducirte al suicidio en media alucinación.
Desarrolla tolerancia y dependencia psíquica por lo que su adicción suele conducir a viajes sin retorno hacia la locura o la muerte.
Su consumo puede producir malformaciones en los descendientes ya que altera los cromosomas.
El tamaño y las cualidades de la partícula de LSD permite que la molécula se aloje durante meses en las neuronas produciendo el “flashback”.
LOS CANABINOIDES: como la mariguana y el hashis, afectan al consumidor y a cualquier persona que por la cercanía pueda inhalar el humo.
Entre un diez y un veinte por ciento de las moléculas inhaladas pueden permanecer en el organismo más de un mes después de haber fumado un cigarrillo. Su peligro radica en la adicción psicológica que produce y en el síndrome de tolerancia inversa.
Los efectos más comunes de estas drogas es que eliminan temporalmente la memoria a corto plazo, (aunque con el uso prolongado los efectos se van haciendo permanentes) elimina la reflexión y altera el sentido del tiempo; dificulta la articulación de palabras, el autocontrol y exalta todos los sentidos del cuerpo, situación que con el paso del tiempo los altera.
El daño a corto plazo de la mariguana no está en sus efectos sino en las cosas que podemos hacer bajo el influjo de la droga; sin embargo, a largo plazo los síntomas se hacen permanentes y se atrofia la capacidad intelectual y sexual, y puede conducir a la locura. Dejar la mota no es tan fácil como se acostumbra decir.
EL POLVO DE ÁNGEL: Disocia el cuerpo de la conciencia y produce delirios, alucinaciones, problemas emocionales y reacciones violentas que pueden acabar en locura, homicidio, suicidio o muerte después de un largo estado de coma.
• Existen muchas otras drogas, varias de ellas de efectos puramente sexuales, destinadas a excitar o aumentar el placer en el sexo; estas drogas afectan en poco tiempo los órganos sexuales y pueden dañar nuestra descendencia; también pueden provocar daño cerebral o muerte debido a las altas temperaturas internas que alcanza el organismo. Todo esto sin contar las cosas que podemos llegar a hacer bajo la influencia de estas sustancias.

 

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